| Disfunción de los nervios craneales en pacientes con fractura de la base de cráneo |
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Pagina 1 de 4 Se estudiaron de forma prospectiva 150 pacientes que ingresaron en el hospital "Dr. Carlos J. Finlay " en el período comprendido desde enero del 1994 a diciembre del 1996, con el diagnóstico de fractura de la base de cráneo y con el objetivo de profundizar en el conocimiento del comportamiento clínico de estos pacientes. De ellos 121 fueron hombres y el 32% se encontraban en las edades comprendidas de 15 a 29 años. El 86% de los pacientes arribó al cuerpo de guardia con algún grado de trastorno de la conciencia. La otorragia y la cefalea estuvieron presentes en un 76,6% y 69,3% respectivamente. Fueron afectados 53 lesionados con la toma de algún nervio craneal (35,3%), y fue el nervio facial el más afectado(13,3%). En las primeras 24 horas se desarrolló el 30,5% de estas secuelas, y aumentó hasta el 69,4% en la primera semana. Palabras clave: trauma craneal, fractura de la base de cráneo, disfunción de los nervios craneales.Los traumatismos craneoencefálicos representan un gran problema en los países industrializados, no solo por su elevada incidencia, sino también por afectar principalmente a un grupo de población joven, en muchos casos en edad laboral; por otra parte es importante la incidencia de secuelas invalidantes. Las estadísticas refieren que de un cien por cien de las fracturas del cráneo, corresponden un 30% a la base de cráneo y un 70% a la bóveda (1). Desde comienzos de nuestra era se relaciona la hemorragia nasal y ótica en los traumatismos craneales como signo de fractura. En 1789 ya se plantea que una hemorragia proveniente del conducto auditivo interno era signo de fractura de la fosa media craneal y en 1847 se descubre la presencia de líquido cefaloraquídeo (LCR) en la hemorragia. A finales del siglo pasado y comienzo de este, autores como Frelat y Felizet, Le Count y Apfelbach elaboraron la teoría moderna sobre el mecanismo de producción de esta (2 y 3). En Cuba su incidencia es elevada. Su alto grado de secuelas ha sido asimismo, motivo de tesis de terminación de residencias (1er Tte. Julio A. Rodríguez, 1978).
Metodos Se estudiaron 150 pacientes que fueron ingresados en el hospital " Dr. Carlos J. Finlay " en el período comprendido desde enero del 1994 a diciembre del 1996. Este estudio se realizó de forma prospectiva y se introdujeron las variables obtenidas en una planilla de recolección de datos que se agrupó de la siguiente forma: datos generales, sintomatología general, sintomatología específica de las fracturas de la base de cráneo, día de aparición y evolución de los que desarrollaron disfunción de los nervios craneales, estadía, así como los exámenes diagnósticos utilizados y sus resultados. Se creó una base de datos en el sistema Excell montado sobre Window 95 para la elaboración de las tablas y gráficos que incluyen datos cualitativos y cuantitativos. A los pacientes que presentaron disfunción clínica de los pares craneales II,VII y VIII se les realizó estudios neurofisiológicos en el seguimiento de estos en consulta durante el primer mes posterior al alta. Estos estudios fueron los siguientes:
- electrodo activo: músculo orbicular de los ojos, músculo orbicular de la boca - electrodo de estimulación: a nivel del trago - electrodo de referencia: región malar, región mentoniana Se obtuvo el potencial motor con un estímulo supramaximal y se midió su latencia y duración. Las audiometrías se realizaron con un audiómetro MA 30, con escala de frecuencia de 250 a 8000Hz y escala de decibel de 10 a 1000db. Estos estudios fueron repetidos al 3er mes y 6to mes de evolución del traumatismo a aquellos pacientes que aún presentaban sintomatología clínica o electrofisiológica en el estudio anterior. Los pacientes fueron seguidos en consulta durante un mínimo de 6 meses hasta 2 años. |

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