| La Bioenergetica; el cuerpo, la expresion y la terapia |
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En Bioenergética se parte de una postura vertical del sujeto. El sujeto en pie se enraíza en el suelo. La Vegetoterapia heredaba del Psicoanálisis la postura tendida del paciente. -> La Bioenergética de Lowen es menos radical en lo tocante a la sexualidad en lo concerniente al estudio de la personalidad humana. -> La Bioenergética de Loewn no concede al orgasmo tan acusada relevancia como como la que Raich le otorga en su Vegetoterapia . “El desahogo satisfactorio sexual descarga el deseo de excitación del cuerpo reduciendo grandemente su grado general de tensión: En el sexo, el exceso de excitación se concentra en el clímax: La experiencia de una liberación sexual satisfactoria proporciona al individuo un sentimiento de quietud y relajamiento. Se puede tener un contacto sexual insatisfactorio, donde hay excitación pero no se llega al clímax de completo desahogo. Cuando ocurre así, el individuo queda muchas veces frustrado, inquieto. Pero la falta de clímax no lleva necesariamente a la frustración. (Lowen 1.977.) El objetivo de la Bioenergética como técnica terapéutica es “ayudar al hombre a reconocer su naturaleza primaria, que es la condición de la libertad, el estado de gracia y la calidad de la hermosura. Libertad, gracia y belleza son los atributos naturales de todo organismo animal. La primera consiste en la ausencia de trabas internas a la expresión de los sentimientos, la gracia es la expansión de esta expresión, y la belleza es la manifestación de la armonía interior que engendra dicha expansión. Son valores que denotan y evidencian u cuerpo sano, y por tanto una mente sana también.” (Lowen 1.975). La meta de la terapia bioenergética es llegar a los sentimientos y poder darlos salida. Lowen hace mucho hincapié en el hecho de que no se ha de considerar la mente como algo separado o algo diferente del cuerpo- tal y como ya queda referido en párrafos anteriores- la mente ejerce una función directiva sobre el cuerpo. Lowen afirma que “La vida de un individuo, es la vida del cuerpo. Como el cuerpo viviente incluye la mente, el espíritu y el alma, vivir plenamente la vida del cuerpo es ser mental, espiritual y anímico” (Lowen 1.975). Si alguno de los factores anteriores falla, es que no estamos con nuestro cuerpo, es decir, lo estamos utilizando como si de una máquina se tratara. Y como consecuencia lo que estamos haciendo es traicionar al cuerpo o lo que es lo mismo traicionarnos a nosotros mismos. En esta traición se encuentra el origen, según el pensamiento bioenergético, de la totalidad de las dificultades personales que puedan surgir en el proceso vital del individuo humano. Lowen se esfuerza en describir a la sociedad actual y a la cultura vigente en la misma con un profundo escoramiento hacia la productividad material, cuando lo que debería hacer, según el autor, es estar orientada hacia la actividad creadora de los seres humanos, y el gozoso placer que dicha actividad creadora origina. Lowen utiliza un símil muy descriptivo para mostrar como desde la perspectiva bioenergética la vida de un sujeto y sus avatares existenciales quedan asumidos por la corporeidad de los seres humanos: “Lo mismo que un leñador es capaz de leer la historia de un árbol en un corte trasversal de su tronco, donde se aprecian los anillos anulares de su crecimiento, el terapeuta bioenergético puede leer la vida anterior de una persona en su cuerpo” (Lowen 1.975) Según vamos creciendo, van añadiéndose diversas capas que continúan vivas y en funcionamiento en la edad adulta. Estas han de ser accesibles para el sujeto. Solamente de este podrá llegar a ser será una persona integrada y encontrandose libre de todo conflicto. |


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