| La osteopatia y sus distintos campos de accion |
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Pagina 5 de 8 Otro tipo de observación se ha hecho sobre los cráneos que padecen craneoestenosis, que es una soldadura precoz y patológica de las suturas craneales. Obviamente, estos elementos no pueden moverse y las placas óseas quedan inmóviles. Pero, radiológicamente, observamos sobre estos cráneos muchas huellas en forma de impresión de dedos. ¿Qué significa esto? Significa que las masas cerebrales se mueven debajo de la placa ósea y van, por su movimiento, a estimular el tejido óseo, creando una reacción osteoblástica, una multiplicación de los osteoblastos debida a la pulsatividad de las masas cerebrales. En este caso, si bien no puede moverse la estructura ósea, tenemos la prueba de que se mueve la estructura cerebral. Se han estudiado también los cráneos de pacientes afectados por un tumor de la hipófisis, que aumentaba la presión intracraneal y provocaba, por supuesto, trastornos endocrinos, porque la hipófisis es el director de orquesta de todo el sistema endocrino. Se ha observado sobre radiografías que a nivel de la sutura occipital había una abertura de 2,5 mm., visible a simple vista. Según lo que se enseña clásicamente, esta sutura occipital, supuestamente, debe soldarse a la edad de 20 años como máximo, y en regla general, mucho más temprano. En un paciente de 30 años, por lo tanto, este occipital no tiene ninguna razón de alejarse, de desengancharse de un cráneo supuestamente soldado. Sin embargo, se pudo observar una abertura de la sutura occipital con una separación de 2.5 mm., lo cual muestra en forma objetiva que los huesos del cráneo no están soldados. Un equipo del "Colegio de Estudios Osteopáticos de Montréal", en Canadá, bajo la dirección de GILLES MARIER D.O., ha objetivado gráficamente el mecanismo respiratorio primario. Anteriormente, varios equipos habían efectuado grabaciones del mecanismo respiratorio primario, pero se habían objetado los protocolos experimentales y los medios tecnológicos. Los equipos canadienses de ROBITATLLE D.O. y luego de GILLES MARIER D.O., permitieron, en 1987, a partir de la elaboración de un equipo electrónico sofisticado, la transcripción de un movimiento rítmico de los huesos del cráneo y la objetivación gráfica de lo que puede ser la correspondencia del movimiento respiratorio primario. Pasaremos por alto los detalles técnicos que llevaron al equipo de MARIER a elegir herramientas muy sofisticadas y precisas. Lo importante era la más perfecta precisión. Al mismo tiempo, se grabó el movimiento del corazón, el movimiento respiratorio pulmonar y el movimiento respiratorio primario. Se grabó el movimiento respiratorio primario a nivel del cráneo por el equipo electrónico, y a nivel de los peronés, manualmente, por un osteópata que verificaba paralelamente si el diagnóstico palpatorio manual era corroborado y objetivado por las grabaciones. Los resultados durante las experiencias fueron los siguientes: el promedio de la frecuencia, es decir, el ritmo del M.R.P. es de 9,54 ciclos por minuto. En cuanto a la velocidad de propagación del M.R.P., se observa un desfasaje más importante si la palpación se hace a nivel de los peronés que si se hace a nivel de] sacro, lo cual induce a pensar que las fases inspiratorias y expiratorias primarias del cráneo no son trasmitidas simultáneamente a todas las partes del cuerpo. Si este movimiento se inicia en el cráneo, es lógico suponer que hace falta un tiempo de propagación y que la velocidad de esta propagación no es muy rápida: de ahí el desfasaje que hemos mencionado. |

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