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La Plagiocefalia Print

Bases históricas
La obtención artificial intencionada con finalidades culturales o de estatus social de diferentes deformidades anatómicas mediante uso externo de fuerzas de presión en épocas prehistóricas y en etnias y tribus actuales nos indica que no hacemos más que imitar aquellos modelos aplicando su base a finalidades terapéuticas (34,35,36).

La reducción de los pies de las princesas en la antigua China imperial y la deformidad craneal en las princesas egipcias, como la hija de Akenatón (2000 AC), son ejemplos de deformidades creadas para obtener efectos sociales determinados. Las mujeres jirafa Padaung de Myanmar, una tribu de origen mongólico de Birmania y Tailandia, son famosas por estirar sus cuellos hasta 38 cm. mediante anillos de bronce que se colocan cada dos años a partir de los cinco de edad, llegando a desplazar hasta cuatro vértebras dorsales hacia el cuello.

Se han comunicado deformidades craneales artificiales prehistóricas prácticamente en todo el mundo: Mediterráneo oriental, el Mar Negro, Europa -excepto la península ibérica- y todo el continente americano. No se han detectado en Australia ni en Oceanía, siendo raras al sur del Sahara y en el sur de la India. Las culturas americanas ofrecen numerosos ejemplos de este hecho. En Norteamérica, los antiguos indios de la costa noroeste del Pacífico creaban deformidades en la cabeza del niño amarrándola a la cuna o mediante corteza de cedro, practicando la deformación sólo a los hombres libres y no a los esclavos. Los nativos del sudeste creaban deformidades craneales mediante tablas de madera o sacos de arena atados a la frente. Las deformidades tabulares eran producidas por aplicación directa al cráneo de láminas planas y las anulares por anillos constrictores.

El antropólogo francés Gosse definió (1855, 1871) cinco tipos básicos de deformidades artificiales craneales: verticooccipital, frontooccipital, frontal, lambdoidea y anular. En Francia hasta el siglo XIX era costumbre en la región de Tolosa practicar una deformidad craneal típica mediante un pañuelo atado desde el bregma a la barbilla.

Si las culturas mencionadas utilizaron bases ortopédicas para obtener a partir de modelos normales efectos indeseados para nuestro concepto actual de belleza y rango social, la ortopedia craneofacial no hace más que utilizar la capacidad de remodelado del cuerpo en épocas tempranas de la vida para actuar en sentido contrario y devolver la normalidad a los modelos previamente deformados.

Evolución de la ortopedia craneofacial
A partir de las primeras ortesis de tipo pasivo fabricadas para el tratamiento ortopédico de las deformidades plásticas del lactante, se aprecia que el principal problema a solucionar era la falta de adaptación al cráneo afecto.
Las bases de la confección a medida de la ortesis craneal las sentó Clarren (9) en un trabajo clásico (1979) que abrió las puertas al futuro. Después de la toma de una impresión en negativo de yeso de la deformidad craneal, se obtiene una banda personalizada a partir de la confección de un positivo ideal previo.
A la primera ortesis fabricada con material de fibra de vidrio (9) le sucedió el uso de la lámina de polipropileno de 3/8 de pulgada de grosor formado al vacío. Para el forro interior se utilizaba 1/4 de pulgada de plastizote que permitía ser rebajado a medida que el cráneo aumentaba su perímetro.

Clarren practicaba pequeños agujeros en la banda para permitir la aireación y dejaba espacios vacíos alrededor de las orejas. Una banda de Velcro fijaba el sombrero por debajo del mentón a la manera de un casco de rugby americano, tira que todavía se usa en algún centro americano como en la Clínica Mayo. La banda tapaba completamente el cráneo ajustándose a las prominencias y dejando espacio a nivel de las partes hundidas para permitir su expansión. Pattisapu (12) (1989) utilizó polietileno en sus bandas, demostrando ya la confortabilidad de las mismas, su tolerancia y la ausencia de problemas cutáneos, retrasos de crecimiento o cambios de carácter durante su uso.



 
"Los problemas son mensajes". Shakti Gawain
 

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