La mujer embarazada vive una de las etapas más felices de su vida, en la que se van produciendo una serie de cambios y adaptaciones físicas preparando su cuerpo para dar cobijo al bebe. Uno de los más importantes, es la modificación de la postura, es decir los cambios en las curvas de la columna, que someten a tensión a todos los grupos musculares de la espalda y que pueden generar situaciones dolorosas y de fatiga muscular.
En aFISIOnate!, somos conocedores de los cambios que se producen mes a mes durante la gestación y de las posibles secuelas del postparto y sabemos cómo atenuar los aspectos "negativos" de la gestación para que no empañen un periodo tan feliz. Tras el parto trataremos las secuelas que hayan podido surgir (dolor abdominal, tendinitis de muñecas, cicatrices dolorosas...). Además os asesoraremos sobre el correcto manejo del bebé para evitar malformaciones craneofaciales, problemas en los pies, problemas respiratorios...
El estrés es una tensión latente que creamos al reaccionar ante ciertas situaciones o estímulos, bien sean negativos o positivos. El cuerpo en estas situaciones se prepara para luchar o huir, activa nuestro sistema nervioso vegetativo y se producen modificaciones en las constantes vitales, el tono muscular, la vascularización... imaginemos que nos encargan dar una conferencia o nos intentan agredir, en cuestión de segundos nuestro corazón empieza a latir aceleradamente, nuestro músculos se tensan, nuestra respiración se hace más rápida y sufrimos cambios en la sudoración. Esta reacción debe durar sólo unos minutos, pero qué sucede si duran días, años... como pasa en las situaciones de estrés laboral. Estos cambios se perpetuán y producen patología funcional, como la taquicardia, palpitaciones, hipertensión arterial y a la larga se traducen en patología estructural como un infarto de miocardio. Si pensamos en nuestros músculos, están todo el tiempo tan tensos que con un mínimo esfuerzo se contracturan y nos generan dolor y más tarde se fibrosan produciendo dolor crónico y limitación en los movimientos corporales.
En aFISIOnate! aplicamos técnicas que normalizan el sistema nervioso vegetativo, para que los cambios desencadenados por su activación se atenúen y nuestro cuerpo deje de sentirse amenazado, descansando mejor, relajando la musculatura y mejorando la función visceral, entre otras cosas.
Ayer participé en la Carrera de la Mujer, convocada con un buen fin: apoyar la lucha contra el cáncer de mama. Sirvió para congregar a un montón de mujeres de todas las edades, nacionalidades y religión con ganas de pasárselo bien, de tener una excusa para reunirse, y ya se sabe que cualquier excusa es buena para darse un paseíto al sol. La llevan organizando varios años, si bien era mi primera. Me impresiono el poder de convocatoria de los medios, porque para ser domingo festivo, convocarnos a una hora muy temprana, todas más o menos vestidas de manera deportiva y equipada con dorsales estábamos ansiosas por participar. Además de las consabidas féminas, no faltaban hombres corriendo con sus parejas e hijos, hombres disfrazados de mujer (cosa que les encanta a algunos y no dejan pasar la oportunidad de ponerse el sujetador mas desproporcionado y maquillarse como putones desorejados para infiltrarse como si fuera una carrera de travestis), perros, niños y niñas y bebes.
Hamer, autor de la nueva medicina, reconoce en las emociones un posible factor desencadenante del cáncer. ¿Charlatán o mente preclara? Escúchalo y saca tus propias conclusiones.
El siglo XXI, es el siglo de la estética dental, todo el mundo quiere tener la sonrisa “profident”. La posición, el color, la forma, el tamaño irregular de los dientes perturba a la población influenciada por la publicidad. No estoy hablando de higiene y salud dental, estoy hablando de la obsesión por conseguir la sonrisa de Tom Cruise, hablo de someterse a tratamientos de estética dental, caros y arduos para “embellecer” su sonrisa. ¿Pero es ese el camino hacia la sonrisa perfecta?
El ocio, la buena música y la relajación no están reñidas, al menos no en Madrid, ahí va una oferta de un concierto que seguro no os defraudará, yo me lo pierdo a la fuerza, estaré trabajando en Úbeda, pero os animo a los que podáis ir.
El próximo día 9 de Abril podremos disfrutar de la flauta Shakuhachi por uno de los grandes maestros japoneses Chiku Za, del antiguo repertorio de los monjes komuso. Es una meditación en directo, individual y colectiva. La cuota de entrada 10€ y la hora de comienzo, las 21.00h.
No tengo hijos, pero tengo sobrinos, y de momento difiero de lo que decía una vieja de una residencia donde trabajé. Ella no tenia hijos, era soltera, pero no especificaba que entera, luego, nos quedamos con que era soltera pero que alguna alegría se habría dado la buena señora, el caso es que ya de mayor, los sobrinos la metieron en la residencia, porque estaba desarrollando el síndrome de Diógenes, y esta mujer, siempre que la gente le hablaba de las bondades de sus hijos, decía: "Al que Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos".
Soy fisioterapeuta, trabaje en geriatría y educación especial y allí desarrolle una paciencia infinita con mis pacientes. Soy paciente con mis pacientes, pero no soy paciente de nadie. Parece un trabalenguas. Donde menos paciente soy es donde se espera que haga gala de ello, es decir, en las salas de espera, esos cubículos del demonio, donde se obliga a los enfermos a realizar largas esperas, prohibiéndoles incluso comentar sus dolencias con otros pacientes (juro que leí un cartel que rezaba eso en un centro de salud en Madrid) y donde expuestos a los virus de otros, aguantan el tiempo que les echen con tal de ser “vistos” por su médico.
Soy osteópata y vivo con un informático, la fusión es extraña, complementaria, yo que siempre tuve alergia al ordenador, a la informática en general, que elegí una carrera, la fisioterapia, pensando ilusamente que con saber donde tocar al paciente tendría suficiente, me encuentro que cada vez la vida me empuja y me obliga a pasar más tiempo frente a la pantalla y el teclado, condenada a conocer mas y mas cosas de Power Point, Excel… porque, según mi novio, los que no saben informática, son los nuevos analfaburros, perdón analfabetos del siglo XXI. Si es así o no, el tiempo lo dirá, yo de momento me esfuerzo lo que puedo por no engrosar ese porcentaje.
Intervención de D. François Ricard, Director de la Escuela de Osteopatía de Madrid en el programa Mas Vivir de Intereconomia TV el 24 de Febrero de 2010.