| Mi Mac y Moi |
| Escrito por Maria Jose Nuñez Prado |
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Yo no sé si todos los sanitarios son como yo, creo que no, porque tengo compañeros muy puestos al dia en temas relacionados con del ordenador, en las nuevas tecnologías… pero yo aun me siento lejos de serlo, aunque si me vierais, pensaríais que, un poco tecno-adicta si que soy, porque por ironía del destino, tengo un Mac, el Mac Book Air, mi teléfono es un iPhone, escucho música en mi iPod, en fin, que desde fuera doy bastante asco, parece que Apple es mi sponsor, pero puedo asegurar que ninguno de estos “artilugios” han sido comprados por mí, todo regalos, tengo esa suerte. Y el Mac, es una jodienda… todo el mundo al verlo, repite como un papagayo, "un Mac, que bien, ¿qué tal va? dicen que el sistema operativo es genial!". Yo les miro y me encojo de hombros, porque para mí lo que lo diferencia de “los otros” es el exterior y que cuando tengo algún problema con él, en algún curso que imparto, nadie, y digo bien, nadie tiene ni pajolera idea de cómo ayudarme o de que le pasa al jodido ordenador… solo en eso aprecio la diferencia y tengo que esperar a llegar a casa, para que mi informático particular me asista, dialogue con él, acaricie unas cuantas teclas y voila… se solucione. No sé qué haría sin él, sin mi novio informático quiero decir, creo que me pasaría las horas muertas en el servicio técnico y es que el Mac, para mí ha sido un regalo con dientes, aunque he de reconocer que fardo con él cuando lo saco en el AVE, y veo como los tecnofrikis que viajan de paisano, lo miran con ojos golosos, dilatan sus pupilas, su dedos prensiles se contraen como si notaran el teclado, como sopesan mentalmente el grosor y el peso de mi Mac, sí, eso me gusta, me gusta despertar su deseo, no yo, sino mi Mac, porque con mi Mac, me vuelvo trasparente al deseo de los geeks, soy asexuada y solo les interesa el Mac… en el fondo es una bendición, un elemento de distracción genial, un espanta frikis... un regalo de los dioses. Y así los días pasan, nos vamos conociendo, nos vamos encontrando, nos vamos aceptando, yo intento que no huela mi miedo a que se estropee como hago cuando se me acerca un perro, que intento que no huela mi miedo, porque eso los ordenadores, y más los Mac, lo perciben, tienen un sexto sentido, así que le trato con cuidado y amor como si fuera un paciente mas. |
Soy osteópata y vivo con un informático, la fusión es extraña, complementaria, yo que siempre tuve alergia al ordenador, a la informática en general, que elegí una carrera, la fisioterapia, pensando ilusamente que con saber donde tocar al paciente tendría suficiente, me encuentro que cada vez la vida me empuja y me obliga a pasar más tiempo frente a la pantalla y el teclado, condenada a conocer mas y mas cosas de Power Point, Excel… porque, según mi novio, los que no saben informática, son los nuevos analfaburros, perdón analfabetos del siglo XXI. Si es así o no, el tiempo lo dirá, yo de momento me esfuerzo lo que puedo por no engrosar ese porcentaje.



