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El modelo de distorsión fascial Print
 
5. Distorsión en cilindro:

Superposición de las espirales cilíndricas de las fascias superficiales. Las distorsiones en cilindro provocan un dolor profundo en una zona no articular que no se puede reproducir o aumentar con la palpación.

6. Fijación de planos:

Alteración en la capacidad de deslizamiento de las superficies de las fascias. Cuando los pacientes se quejan de que la articulación está rígida o sienten como que «le falta aceite», están describiendo una fijación de planos. Las fijaciones de planos son superficies fasciales que han perdido la capacidad de deslizarse.

Prácticamente todas las lesiones músculoesqueléticas, desde un tirón en un músculo a un hombro congelado, se pueden incluir en una o varias de las distorsiones fasciales anteriorrnente descritas. La estrategia del tratamiento en el enfoque ortopático es determinar qué tipos de distorsiones están presentes en una lesión dada y corregirlas.

Esguince de tobillo:

Una lesión del tejido blando en el tobillo en la que hay hinchazón, dolor y pérdida de movimiento, pero no fractura. En el MDF, los esguinces de tobillo se dan en tres variedades: continuo, banda gatillo y plegamiento.

Bursitis:

Área dolorosa bajo un músculo que es sensible al tacto. Desde el punto de vista clínico, la mayoría de las bursitis son bien bandas gatillo o distorsiones en continuo.

Síndrome del túnel carpiano:

Distorsiones fasciales del retináculo y las fascias de la muñeca que resultan en síntomas de quemazon, parestesia, hormigueo o dolor en muñeca, antebrazo, dedos o mano. Las distorsiones en cilindro y las bandas gatillo son las etiologías más comunes.

Dolor crónico:

El concepto ortopédico de «crónico» depende del tiempo; si una lesión ha estado presente durante seis meses o un año, entonces se considera crónica. Esta perspectiva temporal implica que las lesiones crónicas son de larga duración (o incluso permanentes), pero no dice nada sobre la naturaleza de la lesión anatómica, o el porqué de que tales lesiones no se hayan curado. En el modelo de distorsión fascial, el dolor crónico es visto desde una perspectiva anatómica. Una vez se forman las adherencias fasciales, la lesión se torna crónica. Teniendo en cuenta que todas las distorsiones fasciales de cualquier tipo pueden, eventualmente, generar bandas gatillo y que las adherencias se forman a partir de los entrecruzamientos de las zonas retorcidas de las bandas gatillo, toda lesión fascial puede terminar siendo crónica. Hay que señalar que las lesiones que requieren férula o descanso tienden a aumentar la formación de adherencia fascial, porque los movimientos musculares, que tienden a movilizar las fibras afectadas están reducidos. Por lo tanto, para evitar que las lesiones se vuelvan crónicas, las bandas gatillo necesitan corregirse antes de que se formen las adhesiones. La actividad física, tal como estiramientos o gimnasia, también puede ser útil, ya que ayuda a volver a alinear las fibras fasciales separadas e impide que los entrecruzamientos se unan incorrectamente a estructuras adyacentes.



 
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